Ya es “vox populi” que la red que disfrutamos hoy en dÃa es la llamada web 2.0, en la que todos podemos interactuar con todos independientemente de nuestras creencias, lugares de origen o idioma, siendo éste el único problema de fácil solución para el ser humano. Tenemos múltiples medios para expresar nuestras ideas a la gente que nos rodea, aunque ahora éste sea un término un tanto ambiguo si contamos que, gracias a las redes sociales, tenemos amigos en puntos separados por miles de kilómetros.
Si bien antes nos conectábamos a Internet para leer lo que las empresas y periódicos de tirada nacional hacÃan y nos contaban, ahora somos nosotros lo que tenemos la voz cantante y los que insertamos nuestros propios contenidos usando, como es el tema que nos ocupa, un blog. También denominados bitácoras, un blog es un medio por el cual podemos compartir nuestros escritos como si de un periódico se tratara.
Tenemos varias formas de tener nuesto propio blog: usando uno de los muchÃsimos alojamientos gratuitos de blogs que existen ahora mismo en Internet o bien contando con nuestro propio servidor, una base de datos y una distribución gratis de algunas de las plataformas de blogs que se ofrecen en la actualidad y que, según el hosting que elijas, incluso te vienen preinstaladas (WordPress es de las más famosas, entre otras cosas, porque mientras que no
tienes tu alojamiento privado puedes contar con su servicio gratis online para, una vez que cumplas los requisitos anteriormente citado, copiar todo tu trabajo en tu plataforma particular)