El sistema operativo Linux, como otros sistemas, pone al alcance de los usuarios programas y aplicaciones que son necesarias para utilizar un ordenador de forma eficiente. En la primera pantalla del sistema es la de entrada o login, de hecho antes de que pongamos nuestro nombre y la contraseña, el sistema operativo ya gestiona todos los dispositivos del ordenador. Debemos introducir el usuario y la clave porque en Linux se asume que el equipo va a ser compartido por una comunidad y aunque todos tienen datos y aplicaciones comunes que comparten, otros ficheros y configuraciones son particulares de cada usuario.
Los ordenadores que no tienen instalado Linux pueden utilizar distribuciones Linux que arrancan directamente desde un CD o DVD, lo que se denomina Live y permite trabajar con Linux y sus aplicaciones sin necesidad de instalarlo en el disco duro del ordenador, pero su funcionalidad está limitada.
Las distribuciones Live están muy aconsejadas para personas que en su ordenador tienen otros sistemas operativos y no están seguros de instalar Linux. Las distribuciones más recientes de Linux tienen un sistema de detección automática de hardware, lo que permite manejar fácilmente periféricos tales como memorias USB, cámaras digitales, reproductores MP3, webcams, impresoras, escáners, tarjetas WIFI, etc.
Existen varias distribuciones Linux Live: LUC3M (http://luc3m.uc3m.es) ha sido creada por el Servicio de Informática de la Universidad Carlos III.
El uso de distribuciones Live implica que los ficheros que sean valiosos al finalizar la sesión tienen que guardarse en memoria USB, disco duro externo, o a una partición con permiso de escritura, para que nuestro trabajo no desaparezca.
