Vivimos con ellos día a día. Los usamos mucho más de lo que pensamos y, aunque ahora las redes sociales ocupan mucho tiempo y muchos de los envíos que antes hacíamos, los correos electrónicos siguen estando en las primeras posiciones en lo que a la comunicación por Internet se refiere.
Muchos son los que apenas abren su cuenta de correo personal si no es para verificar el registro en alguna página o porque tiene algo
del trabajo o de los estudios ahí almacenados, pero la cifra nada desdeñable de alrededor de 300000 mails diarios nos hace ver que el correo electrónico es algo que todavía tiene mucho que ofrecernos. La posibilidad de adjuntar archivos de gran tamaño de manera fácil y el almacenamiento en nuestras “Bandejas de entrada” hacen que hasta el momento las redes sociales más potentes del mercado no encuentren la manera de atacar ese número y arrancar algunos pedazos para sus propios intereses.
Si bien aumentan considerablemente los usuarios que manipulan mails, también aumentan, y caso en mayor proporción, la cantidad de envíos falsos. Correos con publicidad engañosa, hoax o informando de que hemos ganado algún premio o alguna herencia de un familiar que ni
siquiera conocemos se han multiplicado. Todos estos timos vienen por la instalación de software poco recomendable o por registrarnos en páginas de dudosa reputación, pero también por el envío de mails en cadenas, un fenómeno que parece que no acaba y que demuestra que la mayoría de usuarios todavía no controla muy bien el hecho de enviar correos electrónicos. ¿Eres de los que usas los campos CC y BCC cuando envías correos a muchas personas? Cuéntanos.